N° 147 - ¿Llevas siempre el mismo perfume o te gusta tener más de uno?
Hay una pregunta que desde siempre divide a los amantes de las fragancias: ¿es mejor tener un solo perfume, el que nos representa en cada momento de la vida, o elegir varios según las ocasiones?
No existe una respuesta correcta. Hay quien ama reconocerse siempre en la misma estela, convirtiéndola en una verdadera firma personal, y hay quien, en cambio, vive el perfume como quien elige un vestido: diferente según la estación, el estado de ánimo o simplemente el día que le espera.
En el fondo, también nosotros cambiamos. Hay mañanas en las que necesitamos energía, otras en las que deseamos sentirnos más elegantes, más seguros, más relajados. Y el perfume puede acompañar estos estados de ánimo con sorprendente naturalidad.
Una fragancia cítrica y luminosa es perfecta para empezar el día con ligereza. Bergamota, limón y notas verdes regalan una sensación de frescura que acompaña el trabajo, los encuentros y el día a día. Para una cena, un evento especial o simplemente cuando deseamos dejar un recuerdo más intenso, entran en escena perfumes más envolventes, donde maderas, ámbar y acordes especiados construyen una presencia elegante y sofisticada. Y luego están los días que pasamos casi enteramente con nosotros mismos. Una tarde dedicada a la lectura, un paseo, algunas horas en casa. También estos momentos merecen una fragancia. A menudo son precisamente aquellos en los que elegimos los perfumes más auténticos, los que no llevamos para los demás, sino por el placer de sentirlos en nuestra piel.
En lugar de elegir un perfume para cada ocasión, prueba a construir un pequeño armario olfativo. Bastan tres fragancias: una fresca y luminosa para el día, una más elegante para las ocasiones especiales y una suave, íntima, para llevar en los momentos dedicados a ti. Te sorprenderá descubrir cuánto puede cambiar un perfume la forma en que vives el día.
Porque lo bonito de las fragancias es precisamente esto: no nos piden ser siempre los mismos, sino que nos acompañan mientras cambiamos. Y, cada vez, encuentran una manera diferente de contar quiénes somos.
Escrito por Adele
